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No dejes que tu acné, tome tus mejores años y deje cicatrices de por vida. Déjame darte una mano y decirte como curar el acné hoy y para siempre.

Cada vez que tu tratamiento anti acné falla es un tiempo vital que pierdes para recuperar tu piel y evitar las marcas.

¡GÁNALE AL ACNÉ DESDE AHORA!

Has llegado aquí, probablemente después de haber leído muchos foros en internet, probado de todo lo que venden en la farmacia para el acné y experimentado con la receta casera de cómo curar el acné. ¿Cómo lo sé? Yo hice lo mismo, POR AÑOS.

Mi último tratamiento fue con isoretinoides, las consecuencias de ese tratamiento fueron nefastas y aunque lograron parar parcialmente mi acné, mi cuerpo sufrió todas las contraindicaciones del Accutane. Las últimas noticias sobre la prohibición del Accutane en Inglaterra, me convencen cada día de que estuve en lo correcto al tomar un nuevo camino para recuperarme del acné.

Mi nombre es Ángel y mi acné, como el tuyo, se volvió el centro de mi vida, hasta que conocí alguien que hizo exactamente lo mismo que yo estoy dispuesto a hacer por ti hoy, devolverte el control de lo que naturalmente te pertenece, el control de tu cuerpo.

COMO CURAR EL ACNÉ FUE MI PESADILLA POR 7 AÑOS.

Mi rutina para combatir el acné, durante 7 años, fue siempre la misma: levantarme, tomar el antibiótico de turno: doxiciclina, eritromicina, minociclina y otros que ya no recuerdo,(siempre uno más fuerte que el anterior) recetados por el dermatólogo , lavarme la cara prolijamente, secarme con una toalla exclusiva para mi rostro, aplicarme cremas y rezar porque, esta vez, el tratamiento contra el acné diese resultados… nunca obtuve lo que quería, una cara normal.

En ese entonces eliminar el acné era algo imposible y por mucho tiempo sólo traté de cubrir los granos. En varias oportunidades tomé prestado los cosméticos de mi madre e intenté taparme un grano para poder ir a la fiesta donde estaba la chica que me gustaba. Mis peores granos elegían siempre los mejores eventos cómo si ya no tuviera el control de mi cuerpo ni de nada en mi vida.

Con el tiempo mis amigos dejaron de tener granos y yo seguí con un acné persistente, me volví tan consciente de mis granos que se volvieron la parte más importante de mi vida.

Pasé los mejores años de mi adolescencia preocupándome en cómo se veían y como los tapaba. Hoy, sé que el acné se volvió mi peor pesadilla porque dejé que me convencieran que tenía que vivir para siempre con acné y debía conformarme con una cara marcada.

EL ACNÉ ES PARTE DE MI FAMILIA Y YO NO FUI LA EXCEPCIÓN

En mi familia siempre existió una predisposición genética al acné. Mi madre lo tuvo desde su adolescencia, hasta los 35 años. Mi padre sufrió uno tardío: sólo a los 18 años comenzó a manifestársele con granos y espinillas que terminaron por marcar su cara para el resto de su vida.

Mis dos hermanos y una hermana también lo tienen, pero a mí me tocó la peor parte: comencé a los 12 años con acné en la frente y en la nariz y a los 15 ya tenía en la zona de la mandíbula (la que cubrí con una barba) y en la espalda, hombros y algo en el pecho.

TRATAR EL ACNÉ CON EL DERMATÓLOGO NO ME AYUDÓ

Con las primeras apariciones de granos, mi madre solicitó una hora con el dermatólogo (el primero de una larga lista). No recuerdo bien todo lo que me hizo comprar, pero abundaban las cremas nocturnas de peróxido de benzoilo, los jabones especiales, los líquidos transparentes para el día y, posteriormente, los antibióticos. Ohhhh, los antibióticos. Podría escribir horas sobre cuánto dinero mi familia tuvo que gastar, los daños a mi cuerpo que produjo (estuve a punto de sufrir una hepatitis medicamentosa) y lo horriblemente decepcionante que era ver pequeñas mejorías… que desaparecían con el paso de los días apenas dejaba de tomarlos.

MEDICINA NATURAL: LEJOS DE UNA SOLUCIÓN DEFINITIVA.

Hubo una época en que tomé las riendas de mi tratamiento. Me decidí a descubrir cómo sanarme con remedios caseros contra el acné. Debo haber tenido 19 años, pues estaba recién ingresando a la universidad. Investigué durante 8 meses toda la bibliografía existente sobre cómo combatir el acné incluyendo todo lo que pude encontrar en foros de internet. Mi cara y espalda estaban tan inflamadas que comencé a probar en mí mismo desde lo más tradicional, hasta lo más extravagante: manzanilla, probióticos, vitamina B5, levadura de cerveza, exfoliaciones, hojas de olivo y antioxidantes.

Algunas cosas funcionaron mejor que otras (sorprendentemente, las hojas de olivo disminuyeron la inflamación de mi acné más severo en la espalda), nada se acercó a lo que buscaba: un rostro normal. No tener que levantarme cada mañana para verme al espejo y encontrarme con que no sólo estaba igual que ayer, sino que un nuevo barro, grano o espinilla había aparecido en mi cara o cuerpo sin que yo pudiera hacer nada para controlarlo.

No quería seguir viviendo con un rostro que me avergonzara, que bajara mi autoestima cada vez que conversaba con una chica y sabía que ella estaba mirando ese gordo, rojo y sobresaliente grano que asomaba en mi barbilla.

EL VIAJE QUE CAMBIÓ MI VIDA Y SANÓ MI ACNÉ

Ya me había resignado. Tenía 20 años y el dermatólogo me había dicho “el acné es algo con lo que tienes que aprender a vivir”. Mis hermanos mayores, de 27 y 31 años en aquel entonces, aún tenían problemas de brotes esporádicos. Ambos tenían la barbilla, y las mejillas con horribles espinillas. En éstas últimas, especialmente en el mayor de mis hermanos, profundas marcas dejaban en claro que el problema se arrastraba desde hace años.

Mi hermana menor (en aquel entonces tenía 14 años) estaba comenzando a salir con chicos y, cuando el problema de su acné se transformó en algo grave, el dermatólogo le recetó lo que yo muchas veces había intentando: nuevamente, antibióticos.

Pero ese verano ocurrió algo maravilloso y de lo que me siento profundamente agradecido hasta el día de hoy: tomamos una vacaciones familiares y conocí a mi primo Héctor.

Héctor era bastante mayor que yo. Tenía en aquel entonces 31 o 32 años. Es hijo de una hermana de mi mamá y toda su familia sufría de un intenso acné. Diría que nosotros teníamos piel de porcelana al lado de ellos. Bueno, de todos ellos, menos de Héctor.

Él era un tipo alto (un poco más del promedio de la familia), de risa fácil, muy amable y con una piel de una estrella de Hollywood (ok, quizá simplemente tenía “buena piel”, pero para mí era algo impresionante).

Por alguna extraña razón me avergonzaba de mi acné. No me atrevía a preguntarle por qué él no lo tenía. Después de un par de copas de vino, me armé de valor y le dije “¿Cómo es posible que seas el único de la familia sin acné?”. Su respuesta me dejó extremadamente confundido.

Porque soy el único que no le hizo caso a los dermatólogos

Conversamos hasta la mañana siguiente, cuando mi madre se levantó a preparar el desayuno a mi padre (algo que siempre hace en las vacaciones). Durante toda la noche, escuché cómo Héctor me narraba el día en que se decidió a no tener más acné, la profunda investigación que realizó, el método que empleaba y cómo lo fue perfeccionando con los años. En un principio, nada me hacía sentido, pero con el paso de las horas, pude ver todo con claridad y entender por qué mis tratamientos no daban resultados.

El POR QUÉ NO EXISTE UNA CURA EN EL MERCADO

Año a año, las empresas farmacéuticas lanzan con bombos y platillos nuevos productos mágicos contra el acné. “Esta vez sí hemos acertado” es lo que anuncian con cada lanzamiento. Miles de cremas, antibióticos, jabones y otros productos repletan las estanterías de las farmacias. Los dermatólogos reciben a los famosos “visitadores médicos”, quienes les llevan muestras gratis de estos espectaculares productos (que ni ellos saben cómo funcionan), cuyos valores se justifican por la calidad y efectividad. Muchos de ellos, dependiendo del país, premian a sus médicos con viajes y otros regalos por recomendar sus productos, siempre de buena fe y poniendo primero la salud del paciente.

Y no son sólo las grandes farmaceúticas, parece que todos los que crean remedios contra el acné, están confabulados para evitar que tengamos una solución, una solución que no nos haga resistentes a los antibióticos, resecos por los retinoides y con miedo a un rebrote.

Quiero que veas tu set de remedios contra acné y pienses cuál de esos remedios va evitar realmente que tu cuerpo pierda el control nuevamente y tu acné tenga el poder sobre tu piel.

Héctor no es un genio, su única diferencia es que es científico. Químico, para ser exacto. Él tomó una actitud distinta y se hizo las preguntas correctas. ¿Es el acné algo natural? ¿Cómo curar el acné? ¿Qué dicen las investigaciones científicas respecto a las causas del acné? ¿Puedo tratar el acné como un problema con solución definitiva? Si es así… ¿Cómo?. Las bases de su experimentación y éxito me ayudaron a crear una solución que hace de tu cuerpo, tu mejor remedio contra el acné.

NO TE RESIGNES! EL ACNÉ NO ES ALGO NATURAL.

Lo primero que aprendí con Héctor es que el acné no es algo natural. Es una enfermedad que involucra muchos órganos de tu cuerpo, no sólo la piel (que es el órgano más grande de la anatomía humana).

Resignarte a vivir con él es aceptar lo que los dermatólogos y laboratorios quieren que creas: deberás pasarte el resto de tu vida asistiendo a sus consultas y comprando sus productos.

¿Qué harías si te dijera que todo eso es una mentira?

¿Qué harías si te dijera que tu acné tiene tratamiento, sin importar cuan severo sea?

¿Qué harías si te dijese que no tendrás que tomar antibióticos, ni gastar en costosas cremas, ni medicamentos?

¿Qué haría si te dijera que puedo darte las claves para curar tu acné desde el primer día y que verás resultados concretos e indiscutible en 30 días?

Pues de seguro me dirías “¡Pruébalo!”

Pues eso es, precisamente, lo que haré.

Pasé 3 años estudiando las bases de Hectór y pensando cómo mejorarlas para no sólo controlar el acné sino eliminarlo de mi vida. Probé casi todos los productos del mercado, consulté la bibliografía especializada, borré cada mito que hay en internet sobre el acné y me usé de conejillo de indias. Hace 2 años que no he vuelto a sufrir de acné, ni he tenido que gastar un minuto pensando en cómo combatir el acné. No te mentiré diciéndote que mi piel es perfecta: no lo es. Las marcas que 7 años de acné severo me dejaron, fueron profundas. Y si bien he descubierto cómo disminuirlas considerablemente, están ahí. Estoy esperando para realizarme un peeling químico y disminuirlas aún más.

EL LIBRO QUE ME HUBIESE GUSTADO TENER A LOS 13 AÑOS

Hace 2 años publiqué el libro Como curar el acné Desde ese día, hasta hoy, recibo semanalmente decenas de correos agradeciéndome por haber cambiado las vidas de muchas personas. Me escriben chicas y chicos de todas las edades, desde de Miami, Madrid, Santiago de Chile, Panamá… la lista es larga. Me siento profundamente orgulloso de haber contribuido a transformar sus vidas. Es por eso que he decidido volver a publicar mi libro, en una edición actualizada y mejorada, que lanzaré a un precio de:

USD 67 USD 49 que te ahorraran dinero y TIEMPO.

CÓMO COMBATIR EL ACNÉ CON UN LIBRO

¿Como curar el acne? no es sólo un libro. Es un detallado manual, paso a paso, te explicará cómo atenuar tu acné y, posteriormente, cómo eliminarlo para siempre. Los sistemas que encontrarás han sido probados, no sólo por mí, Héctor y los cientos de lectores del libro, sino por diversos estudios científicos a lo largo del mundo.

En Cómo curar tu acné encontrarás:

  • ¿Qué es el acné y qué lo provoca?
  • ¿Cómo evitar los brotes de acné? ANTES DE QUE OCURRAN!
  • ¿Cómo tratar tu acné y cómo librarte definitivamente de él?
  • ¿Qué debes hacer para evitar un rebrote?
  • Plan para los primeros 30 días: cómo cambiar tu piel en 4 semanas y notar los resultados.

Estoy tan confiado de que mi libro será la solución definitiva a tus problemas de acné, que estoy dispuesto a ofrecértelo sin compromisos:

Si al cabo de 30 días no tienes una piel completamente distinta y más sana, envíame un correo indicándomelo y te devolveré el 100% del dinero que pagaste por mi libro.
Y, como regalo, puedes quedarte con él.

El ACNÉ DEJA SECUELAS: EL MOMENTO DE ACTUAR ES HOY, NO MAÑANA.

Sí, Ángel, quiero curarme definitivamente de mi acné y deseo pre-ordenar tu libro “Cómo Curar el Acné”, sin riesgos y con política de satisfacción garantizada por 30 días.

USD 67 USD 49 por una cura real y probada para el acné.


ATENCIÓN: todas las actualizaciones del libro son gratis y de por vida.

Bienvenido al primer paso para tener una piel de la que no tengas que avergonzarte.

Ángel Acevedo.